vie 21a. Ordinario año Par (Id=580)

Primera Lectura

Predicamos a Cristo crucificado: escándalo para los hombres, pero sabiduría de Dios para los llamados

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios
1, 17-25

Hermanos: No me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el Evangelio, y esto no con sabiduría de palabras para no hacer ineficaz la cruz de Cristo. En efecto, la predicación de la cruz es locura para los que van por el camino de la perdición; en cambio, para los que van por el camino de la salvación, para nosotros, es fuerza de Dios. Por eso dice la Escritura: Anularé la sabiduría de los sabios e inutilizaré la inteligencia de los inteligentes.
¿Acaso hay entre ustedes algún sabio, erudito o filósofo? ¿Acaso no ha demostrado Dios que tiene por locura la sabiduría de este mundo? En efecto, puesto que mediante su propia sabiduría el mundo no reconoció a Dios en las obras de su divina sabiduría, quiso Dios salvar a los creyentes mediante la predicación de la locura del Evangelio.
Por su parte, los judíos exigen señales milagrosas y los paganos piden sabiduría. Pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, que es escándalo para los judíos y locura para los paganos; en cambio, para los llamados, sean judíos o paganos, Cristo es fuerza y sabiduría de Dios. Porque la locura de Dios es más sabia que la sabiduría de los hombres; y la debilidad de Dios es más fuerte que la fuerza de los hombres.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 32, 1-2.4-5.10ab y 11

La misericordia del Señor llena la tierra
Misericordia
Dómini
plena est


Que los justos aclamen al Señor, es propio de los justos alabarlo; demos gracias a Dios al son del arpa, que la lira acompañe nuestros cantos.
La misericordia del Señor llena la tierra
Misericordia Dómini
plena est

Sincera es la palabra del Señor y todas sus acciones son leales; él ama la justicia y el derecho, la tierra llena está de sus bondades.
La misericordia del Señor llena la tierra
Misericordia Dómini
plena est


Frustra el Señor los planes de los pueblos y hace que se malogren sus designios; los proyectos de Dios duran por siempre; los planes de su amor, todos los siglos.
La misericordia del Señor llena la tierra
Misericordia Dómini
plena est

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Velen y oren, para que puedan presentarse sin temor ante el Hijo del hombre.
Vigilate, omni témpore orantes, ut digni habeamini stare ante Filium hóminis
Aleluya.

Evangelio

Ya viene el esposo, salgan a su encuentro

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
25, 1-13

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola:
"El Reino de los cielos es semejante a diez jóvenes que tomando sus lámparas salieron al encuentro del esposo. Cinco de ellas eran descuidadas y cinco previsoras. Las descuidadas llevaron sus lámparas, pero no llevaron aceite para llenarlas de nuevo; las previsoras, en cambio, llevaron frascos de aceite con sus lámparas. Como el esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó un grito:
"¡Ya viene el esposo, salgan a su encuentro!"
Se levantaron entonces todas aquellas jóvenes y se pusieron a preparar sus lámparas. Y las descuidadas dijeron a las previsoras:
"Dennos un poco de su aceite, porque nuestras lámparas se están apagando".
Las previsoras les contestaron:
"No, porque no va a alcanzar para ustedes y para nosotras; vayan mejor a donde lo venden y cómprenlo".
Mientras aquéllas iban a comprarlo llegó el esposo, y las que estaban listas entraron con él al banquete de bodas y se cerró la puerta. Más tarde llegaron las otras jóvenes y dijeron:
"Señor, señor, ábrenos".
Pero él les respondió:
"Yo les aseguro que no las conozco".
Por eso, estén preparados, porque no saben el día ni la hora".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]